viernes, abril 08, 2005

Dale la vuelta

(2005-04-08)

Existen varias razones por las cuales Andrés Manuel López Obrador fue sujeto al proceso de desafuero, y una de ellas se debe a que siempre ha actuado como lo afirma cada que puede, de acuerdo con sus ideas, pero no conforme a la ley.
El caso que motivó el juicio de procedencia llevado a efecto ayer fue a propósito de lo contenido en el acta del 26 de abril de 2001 de la sesión del Consejo de Administración de la desaparecida empresa estatal Servicios Metropolitanos (Servimet).
“Cumplir compromisos contractuales con empresas particulares a quienes se les había vendido terrenos en esa zona, que se encontraban obstruidos y por los cuales enfrentaban demandas judiciales por daños y prejuicios por varios millones de dólares”.
Por medio de la inmobiliaria Servimet, el Gobierno del Distrito Federal vendió predios a diferentes particulares. Uno de ellos fue el del hospital ABC y otro del Banco Santander.
Pero cuando el hospital estaba prácticamente terminado se dieron cuenta que no tenían accesos. Por lo cual, tanto el hospital como el banco demandaron daños y perjuicios al gobierno capitalino, que ascienden a prácticamente 37 millones de dólares, de los cuales 29 del banco ya son sentencia definitiva que el GDF debía pagar.
De tal forma que el gobierno local decidió que a fin de cumplir con los compromisos contractuales de estos particulares, se debían expropiar algunas fracciones al predio El Encino.
Ese es el motivo, no el que el Jefe de Gobierno y sus millonarios spots exponen para engañar a la gente: que fue para abrir un camino a un centro de salud; el Jefe de Gobierno no dice que violentó el interés de una persona, física o moral, fue para abrirle paso a un hospital privado.
Y en este y todos los casos, las expropiaciones se realizan para interés público, no para el interés privado.
Lo que seguramente debió pasar cuando López Obrador supo de este asunto, fue que dio una orden, de esas que para él se cumplen, no se discuten: “Dale la vuelta”, como lo ha hecho infinidad de ocasiones.
Porque para él nada es imposible. Todo tiene forma de hacerse, precisamente dándole la vuelta. Porque por esa actitud soberbia y autoritaria, dentro de su equipo de colaboradores no hay nadie que le diga no. Nadie que le exponga con firmeza sus errores, sus equivocaciones o sus faltas a la ley.
Porque, a final de cuentas, tampoco hay capacidad dentro de los políticos perredistas, como lo demostraron hace alrededor de dos semanas los diputados locales, cuando se desistieron de un dictamen aprobado por ellos mismos, por no estar en lo que deben.
Y de esa forma, sin saber hasta dónde se pueden meter en problemas, todo mundo le da la vuelta para dejar conforme a su jefe. Y eso fue lo que hicieron. Como no había forma o no quiso pagar la indemnización a que se hizo acreedor el Gobierno por daños y perjuicios, le dieron la vuelta con la expropiación del predio El Encino.
Y cuando tampoco ganaron este, le dieron la vuelta, ahora buscando otro camino de acceso al hospital. Pero hay 29 millones de dólares que, quieran o no, deberán pagar a costa del erario de la ciudad.

Addendum

Fue ridículo ver y escuchar al diputado del PT, Óscar González Yáñez, cuando acusó a los legisladores del PRI y el PAN de “asesinos de la democracia”. ¿Podrá este presunto ex guerrerillero que respondía al mote de Gonzalo hablar de democracia, cuando él se ha convertido desde hace más de 10 años en un trapecista legislativo que ha llegado a los cargos no por elección popular, sino cobijado por las ganancias plurinominales, lo mismo que José Narro Céspedes y Alberto Anaya. Si en verdad son defensores de la democracia, que ellos mismos la practiquen y dejen pasar a otros cuadros, o ¿el Partido del Trabajo es tan pobre políticamente que sólo tiene a tres?

renatoconsuegra@yahoo.com.mx

jueves, abril 07, 2005

Decisión sobre la democracia

(2005-04-07)

A poco más de 24 horas de que la Cámara de Diputados se instale en Jurado de Procedencia, el diario The Washington Post hizo dos interesantes advertencias, una de ellas muy importante al Congreso mexicano, en un editorial llamado "Decisión sobre la Democracia".
La primera es sobre la forma de detener a Andrés Manuel López Obrador y afirma que no es mediante el “truco legal” la mejor manera de hacerlo.
Porque si bien, destaca, 80 por ciento de la población está en contra del desafuero, sólo 37 por ciento de ellos votaría a favor el actual Jefe de Gobierno en las elecciones presidenciales de 2006.
Pero, ante todo, el diario estadounidense asegura en su edición de ayer que un eventual desafuero podría minar el progreso democrático duramente ganado en México, e invitar a la revuelta política a sólo cinco años de que el país aterrizó en una democracia electoral.
Con la sentencia “Five years after Mexico established itself as an electoral democracy, its Congress faces a decision that could undermine that hard-won progress”, inicia el editorial del TWP.
Al respecto señala textualmente: "La descalificación del señor López Obrador podría ser un desastre para el sistema político mexicano y, probablemente, para su estabilidad en el largo plazo".
Es de hacer notar que el The Washington Post es considerado como la voz de la clase política republicana en Estados Unidos, hoy en el poder.
El editorial del Post menciona también la preocupación entre la comunidad financiera estadounidense por una eventual llegada al poder federal de López Obrador, al cual una vez más se compara con el presidente Hugo Chávez de Venezuela.
El diario atribuye a López Obrador haber prometido reinstaurar el populismo del cual se alejó México hace más de 15 años, a través de un mayor gasto público, expulsión de inversionistas extranjeros, renegociación de deuda externa y del
Tratado de Libre Comercio de América del Norte, a pesar –de acuerdo con el periódico- de que éste ha hecho a los mexicanos más ricos gracias al impulso de las exportaciones.
El rotativo deja muy en claro que quienes "quieren ver a un México que continúe modernizándose y creciendo próspero, no desean que López Obrador sea el próximo presidente".
De hecho, en ese editorial se presenta a México como un país rico y próspero, en riesgo de caer en el las profundidades del oscurantismo izquierdista, lo cual, también, es una verdad a medias.
Entonces, advierte que "la forma de detener al popular político no es sacándolo de las boletas electorales mediante un truco legal" e insinúa el camino de las urnas.
Porque, de otra forma, si se excluye a López Obrador de la contienda electoral de 2006, la legitimidad del nuevo presidente será desacreditada dentro y fuera de México.
Entonces, así las cosas lo que el Post advierte es que el eventual desafuero profundice la imagen de víctima del poder del Jefe de Gobierno de la ciudad de México, aumente su popularidad hacia la elección presidencial y eventualmente lo haga presidente, lo que sería considerado como un garrafal error de quienes pretenden su desafuero.
Y ¡eh! ahí el dilema, porque, entonces, como lo hizo ahora, si hoy en la Cámara de Diputados le perdonan la vida políticamente y lo dejan pasar, si no gana López presionará de la misma forma en 2006, y entonces sí el país se metería en una ingobernabilidad mayor.
El caso es que el Jefe de Gobierno ya le tomó la medida a los poderes federales mediante la agitación social y de esa forma pretende llegar a la Presidencia de la República, le permitan contender o no.

renatoconsuegra@yahoo.com.mx

miércoles, abril 06, 2005

La verdadera cara de López

(2005-04-06)

Además de fuerza social demostrable para “presionar” a la Sección Instructora con el fin de evitar que finalmente dictaminara a favor del Juicio de Procedencia, a Andrés Manuel López Obrador el pasado fin de semana también le faltó sensibilidad no sólo política sino humana.
El sábado por la mañana, además de torpe, se mostró grosero, infame y desproporcionado cuando reclamó la atención de los medios de comunicación, en especial la televisión, a la agonía del Papa Juan Pablo II y dejó en un plano bastante secundario la noticia sobre su desafuero.
Dijo que la radio es la campeona de la libertad porque manejó la información de la instructora de una manera muy profesional. Esto es, porque hubo noticiarios con espacios especiales desde la Cámara de Diputados y durante la lectura de su comunicado íntegro, al conocer la noticia tomada por la Sección Instructora.
En cambio, según él, la televisión fue al contrario. “Ayer (el viernes) en la televisión fue abundante (la información sobre la agonía del Papa Juan Pablo II) y, desde luego que es una nota importantísima, y además que le preocupa a la gente, pero repetían y repetían y repetían”.
“Sencillamente fueron horas y horas de comentarios sobre El Papa, de reportajes sobre El Papa, se repitieron, claro que hay que dar la información, pero repetían y repetían y repetían y no dejaron en el momento en que estaba la Instructora resolviendo, pues un pequeño espacio, nada más ‘perdió López Obrador 3 a 1’, como si fuese futbol (…) y la prensa escrita, ya para qué hablamos”.
El Jefe de Gobierno mostró con este tipo de declaraciones que su lucha política es superior a la fe y sentimiento de la gente. No tomó en cuenta que Juan Pablo II ganó el corazón de los mexicanos cuando en 1979, en un acto de absoluta humildad, llegó y besó la tierra que tocaba. Con esa diligencia de respeto a esta tierra, llegó al sentimiento de la gente y no necesitó de amenazas ni de llamar a movilizaciones.
La espontaneidad de la gente se sumó hora con hora mientras las noticias sobre la enfermedad del Papa aumentaban y en las iglesias, sin que nadie llamara a la movilización, miles de fieles se acercaron a pedir en sus oraciones por el restablecimiento de la salud del pontífice polaco.
Pero la carencia de sensibilidad humana llegó a su límite cuando a pesar de haberse anunciado alrededor de las 14 horas la muerte del hombre más querido en el México actual, y cabeza de un gobierno de más de mil 100 millones de fieles alrededor del mundo, en el Zócalo capitalino se mantuvo un “festival de sonideros”, los cuales con la potencia de sus aparatos evitaron escuchar el tañer de las campanas en duelo.
La molestia de los fieles fue reflejada en los noticiarios de radio de ese sábado vespertino cuando México se convirtió en la cara del dolor latinoamericano, pero el Jefe de Gobierno, que dice apreciar la actividad de la radio y asegura escuchar el sentimiento de la gente, permitió que el ruido del festival organizado por el Gobierno del Distrito Federal continuara más allá de las 17 horas.
Esa carencia de sensibilidad no es de ahora. Debemos recordar cuando previo a la megamarcha ciudadana del 27 de junio del año pasado, López Obrador ignoró el reclamo de la población por la inseguridad pública y manifestó que la acción ciudadana era parte del complot en contra suya.
Ese es el verdadero rostro, intolerante cuando las cosas no se hacen o resultan acordes a sus intereses, de este personaje político quien, queriéndose comparar con las figuras religiosas, el pasado viernes llama a realizar “una verdadera purificación de la vida pública”, pero ha demostrado ser sólo un gritón espanta-tontos y no un político verdadero.

renatoconsuegra@yahoo.com.mx

martes, abril 05, 2005

Legisladores, como el Tío Lolo

(2005-04-05)

Los políticos mexicanos continúan haciéndose como el Tío Lolo, y envés de tomar las medidas pertinentes para realizar una verdadera rendición de cuentas, además del control de las precampañas y gastos en publicidad para proselitismo personal, utilizan los máximos foros de la Nación para seguir profundizando su política del ventilador, pero sin aportar prácticamente nada a la democracia de la República.
El pasado 30 de marzo la Comisión del Distrito Federal en el Senado, encabezada por David Jiménez, presentó un exhorto a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, para investigar a través de la Contaduría Mayor de Hacienda el origen de los recursos utilizados en la campaña del Jefe de Gobierno para, en todo caso, actuar conforme a la ley.
La respuesta de Jesús Ortega, defensor de Andrés Manuel López Obrador no podía ser menor: también debe investigarse el origen de los recursos de las precampañas de los gobernadores priistas Arturo Montiel del Estado de México, Enrique Martínez de Coahuila, Manuel Ángel Núñez de Hidalgo, del exgobernador de Tamaulipas Tomás Yarrington, además del coordinador del PRI en el Senado, Enrique Jackson.
La propuesta del coordinador perredista en la Cámara Alta alcanzó, incluso, la abierta campaña proselitista del secretario de Gobernación, Santiago Creel Miranda.
Jorge Zermeño, coordinador de la bancada panista propuso investigar también los recursos destinados para proselitismo personal y maquillaje de imágenes personales, con recursos del erario público, sean municipales, estatales o federales.
Incluso, se llegó a introducir en la lista al gobierno de Leonel Cota Montaño, para determinar si se utilizaron recursos del gobierno de Baja California Sur en su aspiración para convertirse en presidente del PRD nacional.
En este caso los senadores de la República dan pena ajena porque pierden el tiempo en infiernitos, pero no hacen su trabajo que es legislar, para dar piso a la transición a la democracia que necesita nuestro país, y convertirnos en un Estado moderno.
Veamos. Existen fundadas sospechas de que la campaña que realiza el coordinador parlamentario del PRI en la Cámara Alta, Enrique Jackson, es a cambio de que del recinto legislativo salga una Ley de Radio y Televisión favorable a los intereses de los concesionarios de los medios electrónicos.
A ninguno de ellos le marcó políticamente la campaña mediante la cual el actual presidente Vicente Fox no sólo se montó en la candidatura de su partido, sino logro el triunfo en 2000, con recursos ilegales a pesar de la decisión final del Instituto Federal Electoral.
Utilizan el desvío de recursos del caso Pemex como referencia para la anécdota de las prácticas corruptas. Suscriben denuncias de probable infiltración del narcotráfico en campañas electorales como la del actual gobernador de Sinaloa, Jesús Aguilar Padilla.
No son asuntos menores los anteriormente citados. Ante todo el financiamiento de las corporaciones internacionales, sean de la iniciativa privada o pública, así como del narcotráfico.
Entonces, antes de sacar el ventilador para enlodar a todo aquel que se pare enfrente, los senadores de la República y los diputados de la Federación deben reflexionar a qué intereses conviene que no se regule la vida política en el país.
Vivimos una sucesión adelantada hace tres años y los aspirantes de todos los partidos políticos, de manera especial aquellos que se encuentran en el poder, abusan del cargo público para promocionarse en los medios de comunicación, sin que haya quién los regule. Hay un abuso de publicidad en los medios de comunicación, especialmente electrónicos, por el actual gobierno federal.
Pero no hay quien controle esto simple y sencillamente porque en comisiones continúan la nueva Ley de Radio y Televisión, donde es necesario regular los medios electrónicos para publicidad política, y para la publicidad del gobierno; además de la ley que regule la actividad de los partidos políticos y de los procesos electorales.
¿Cuándo habrá verdadera responsabilidad y sentido político?

renatoconsuegra@yahoo.com.

lunes, abril 04, 2005

Gran mentira en 24 palabras

(2005-04-04)

Tras conocer la decisión tomada por la Sección Instructora el pasado viernes, cuando dio luz verde a la realización del Juicio de Procedencia para analizar si jurídicamente procede quitarle el fuero constitucional, Andrés Manuel López Obrador dijo en su mensaje que “todo esto sirve para saber cómo actúa la llamada ‘clase política’ y cómo se menosprecia la voluntad popular y los sentimientos de la gente”.
Es de llamar la atención este párrafo porque en tan solo 24 palabras, dejó ver la trampa en que siempre ha metido a la gente que le quiere creer.
Veamos.
Dice: “Todo esto sirve para saber cómo actúa la llamada clase política”.
¿Quiere decir entonces qué él no pertenece a la llamada cla-se po-lí-ti-ca?
Pues, ¿entonces qué es lo que ha hecho durante los últimos 30 años de su vida si no política y pertenecido a ella, de la que ha vivido?
Luego dice que “todo esto sirve para saber (…) cómo se menosprecia la voluntad popular”.
Primero tendría que argumentar, ¿qué quiere decir con que se menosprecia la voluntad popular?
O, ¿acaso por el nada simple hecho de haber sido elegido por el voto de la mayoría de los habitantes del Distrito Federal, no puede ser sujeto a una sanción debido al abuso de autoridad que cometió por el poder que tiene?
¿Quiere decir esto que todos los ciudadanos debemos estar a merced de la gente a la que elegimos? ¿Entonces no hay forma de defendernos frente a los abusos de aquellos a quienes entregamos el poder público para que tomen las mejores decisiones que deben ser del interés general, sin atropellar los intereses particulares que sabiamente están protegidos en nuestras leyes?
¿Quiere decir que ser electo por el voto popular es sinónimo de impunidad?
¿No es el propio López Obrador quien ha ofrecido una “ver-da-de-ra pu-ri-fi-ca-ción” de la vida pública como citó también el pasado viernes?
¿Entonces por qué quiso mantener las prácticas corruptas que él mismo dice combatir, y mediante el chantaje político evitar un juicio, escudándose en su presunta popularidad en las encuestas?
Y luego en el más elevado sentido populista dije: “Todo esto sirve para saber (…) có-mo se me-nos-pre-cian los sen-ti-mi-en-tos de la gente”
Al respecto, quiero recordar que en su libro Enciclopedia de la política, editado en 1997 por el Fondo de Cultura Económica –-digo la fecha para que no se diga que es otro complot en su contra--, el ex presidente ecuatoriano Rodrigo Borja, afirma que una característica del populismo es el discurso "maniqueo y exaltado, usualmente de rasgos 'redentoristas', que apela más a la emoción que a la razón y que ofrece soluciones mágicas para los problemas de la gente”.
En su obra, Borja agrega que estos caudillos populistas, usualmente entregan a la masa la ilusión de "par-ti-ci-pa-ción" y "pro-ta-go-nis-mo", como lo hace López al invitarlos a estar atentos y manifestarse.
Además, agrega el ex presidente de Ecuador, cultivan su imagen de hombre valiente y desinteresado, y buscan identificar siempre a un "enemigo del pueblo contra quién descargar toda la furia contenida de la masa, por siglos de frustración”.
En el caso de López Obrador, el viernes pasado, como lo ha hecho a lo largo de los últimos meses, se fue contra El Innombrable Carlos Salinas y el actual presidente Vicente Fox.
Y como signo inequívoco, "con frecuencia se presentan como 'víctimas', si no como 'mártires', de los grupos de poder".
Lo dijo el viernes López Obrador al afirmar que decidieron por consigna aprobar un dictamen para desaforarlo, destituirlo, someterlo a pena corporal y tratar de inhabilitarlo políticamente, con miras a las elecciones de 2006.
En ese estudio que data de hace 8 años, Rodrigo Borja afirma que los grupos de pobreza extrema son muy sensibles a la predica reinvindicatoria y se entregan fácilmente a la seducción de la demagogia populista".
Cualquier parecido con la realidad, ¿será mera coincidencia?

renatoconsuegra@yahoo.com.mx

jueves, noviembre 25, 2004

Policías, incapaces


Renato Consuegra


(2004-11-25)


Después de escuchar las declaraciones realizadas la noche del martes por Damián Canales, director Jefe de la Policía Judicial del Distrito Federal; de José Luis Figueroa, comisionado de la Policía Federal Preventiva; y luego el culpable silencio de Marcelo Ebrard, secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal, y su subsecretario Gabriel Regino, quien cada que puede se luce contra personas indefensas, sólo queda una palabra para calificarlos: incapaces.

Tardaron poco más de dos horas en llegar al centro de San Juan Ixtayopan y sólo pudieron rescatar con vida y sumamente maltrecho a uno de los policías encubiertos en una investigación de narcomenudeo frente a la escuela Popol Vuh: Edgar Moreno Nolasco.

Son estas entidades policiales, quienes pretenden obtener mayor presupuesto. Para qué, es la pregunta. ¿Para que los jefes vivan a cuerpo de rey y utilicen el dinero de los ciudadanos en sus aspiraciones políticas? ¿Para que en colusión con esos jefazos sus amigos realicen pingües negocios con el presupuesto de la ciudad o de la Nación? ¿Para gastar millones en propaganda para decirle a la gente que la cuidan y en realidad no saben cómo?

La interrogante que los descalifica por completo es la siguiente: ¿Por qué razón los representantes de los medios de comunicación llegaron al lugar con suficiente tiempo y lograron hablar con los jóvenes policías antes del desenlace mortal para dos de ellos? ¿Por qué no lo hicieron las distintas policías, con el número de elementos, recursos técnicos, físicos dentro de los que se encuentran incluso los aéreos con que cuentan repartidos en toda la ciudad? ¿Qué sucede con la dirección de Seguridad Pública de Tláhuac donde el jefe, Rigoberto Salgado anda a salto de mata si no es que, como lo adelantamos, se encuentra en el reclusorio Norte, mientras su subdirector sólo acierta a hacer su trabajo político como protegido que es de René Bejarano? y ¿Para qué carambas está la jefa delegacional Fátima Mena, que esa noche fue echada literalmente por la turbamulta que de esa forma le demostró su desprecio?

A pesar de tanta incapacidad e ineficacia de las autoridades no es justificable el acto de barbarie que presenciamos por las imágenes de televisión.

Pero, ¿qué piensan los ciudadanos azuzados por algunos personajes oscuros (habrá que hacer una investigación muy detallada para encontrar a los responsables) cuando los jóvenes linchados se presentan como policías, luego de que en las últimas semanas en los medios de información se ha dado cuenta de los secuestradores, violadores y demás delincuentes que se encuentran al frente de los aparatos policiales y los órganos administradores de justicia?

Los sucesos de la oscura tarde del martes 23 no son una sorpresa. Los vecinos de Tláhuac, de Milpa Alta y otras delegaciones como Álvaro Obregón y Xochimilco ya habían tomado la justicia en sus manos y amenazaron con que lo volverían a hacer ante la desconfianza a las autoridades en la presente administración.

La violencia bárbara de los tlahuaquenses como fenómeno social es entendible cuando les dicen que dos niñas han sido secuestradas y esa tarde otras dos más fueron alejadas de sus familias por una mujer que acompañaba a los policías. Sin embargo, no se justifica haber llegado a tal grado de brutalidad. Como tampoco es una excusa para que los jefes policiales pongan más atención a los temas políticos y como Ebrard sueñen con la Jefatura de Gobierno en lugar de ver por la seguridad que les fue encomendada.

miércoles, noviembre 17, 2004

Dictador

Por Renato Consuegra


Durante un foro realizado en septiembre del año pasado en Ciudad Victoria, Tamaulipas, el ex presidente español Felipe González se dijo sorprendido por el ritmo de Andrés Manuel López Obrador, pero sobre todo por la forma cómo maneja a los medios de comunicación.

"Todas las mañanas, a las 6:00 horas comparece y les da tarea a los periodistas, pero no para que lo sigan a él, sino para que sigan a los que él quiere que sigan", comentó el político español.

Pero como en el asunto del condón el seguido, el descubierto fue él, ahora dice que es una provocación de La Crónica, el diario que dio a conocer esta irregularidad, porque de acuerdo con su dicho, está al servicio de Carlos Salinas.

Sin embargo, los reporteros hicieron su trabajo. La doctora Carmen Soler, coordinadora del Programa de Prevención y Atención del VIH-SIDA del Gobierno del Distrito Federal, reconoció haber dado 50 mil condones a jóvenes perredistas, e incluso sabía que les estaban poniendo pegotes.

El propio jefe de la policía capitalina, Marcelo Ebrard, reconoció que eran condones de la Secretaría de Seguridad Pública los que traían propaganda para promover la defensa contra las reformas al artículo 122 y el desafuero del jefe de Gobierno.

Entonces, más allá de los intereses propios de un diario (la contraparte es La Jornada, que cada día se manifiesta a favor del jefe de Gobierno), hay un trabajo periodístico que implica comprobar la veracidad de los hechos.

Quizá aquí el problema fue que los colaboradores de López Obrador minimizaron la importancia de esa información y no advirtieron a su jefe. Por eso mismo fue tomado con descuido cuando el reportero Raymundo Sánchez le puso en sus manos el condón con la propaganda.

Ante esto es importante hacer notar a los lectores y al mismo López Obrador, porque seguramente no se lo han manifestado sus asesores en el área de comunicación social, muchos de los cuales ni periodistas son, que el periodismo es una labor de interés público, de interés social.

Y como tal, el periodismo es un contrapoder al poder político y económico. Es decir, el periodismo debe constituirse como un freno para que no haya poderes desbocados que avasallen a la sociedad.

Sin embargo, lo que López Obrador desea es que los medios le sirvan para dos fines: Uno, para combatir a sus adversarios políticos, como bien lo hizo notar el ex presidente español Felipe González; y dos, para servirle de propagandistas.

Y claro que hay medios propagandistas del jefe de Gobierno, y son aquellos a los que premia con enormes cantidades en publicidad, mientras aquellos que no se ciñen a sus intereses, los castiga y no da un peso para difundir el trabajo del Gobierno del Distrito Federal.

Entonces, López Obrador también ejerce la perversa acción de premiar a quienes lo tratan bien, a sus panegiristas.

Ante lo que estamos es frente a un doble discurso del jefe de Gobierno, un discurso para la sociedad mal informada, donde se asume como víctima para causar lástima a aquellos sectores de la población con escasa educación cívica y política, los que se conduelen por los ataques a los desvalidos.

Ayer Fred Álvarez, conductor de La Otra Opinión en la XEB me preguntaba que cómo son las conferencias de prensa de López Obrador. Bueno, pues son verdaderos dictados. Desde el tono y la pausa que utiliza para que a los reporteros les quede bien claro lo que quiere decir, para que lo capten, hasta la forma cómo sólo responde asuntos que le permiten "que (los reporteros) sigan a los que él quiere que sigan", porque cuando el atrapado es él, simple y sencillamente corta las conferencias.

renatoconsuegra@yahoo.com.mx